NO MALTRATARÁS NI OPRIMIRÁS A LOS EXTRANJEROS

Era un poco después de las diez de la noche cuando sonó el timbre de la Casa Anunciación. Dos familias – esposos, esposas y niños – estaban a la puerta. Con miedo y angustiados, habían dejado sus respectivos apartamentos. Uno de los otros inquilinos que vivía en el mismo complejo de apartamentos, se había dado cuenta que eran indocumentados y les había dicho que iba a notificar a la migra – Patrulla Fronteriza. Huyeron, dejando sus trabajos, las escuelas, los vecinos, su ropa, sus muebles, y juguetes. En un instante, la vida completa que habían hecho durante los últimos años fue abandonada.

La llamada telefónica del hospital del condado no era algo raro. Lo que era raro era que, por segunda vez en un período relativamente corto, llamaban de una mujer que había tratado de subirse al tren. Era de veinte años e indocumentada. Había tratado de subirse en el tren por la noche en un esfuerzo de llegar mas hacia al norte. Pero, como las mujeres por las cuales el hospital había llamado en otras veces, esta nueva paciente también no lo había logrado. Las consecuencias fueron trágicas. El tren le había cortado los dedos de un pie. Ya que pronto la iban a dar de alta, el hospital le buscaba hospitalidad, un lugar en donde se podría recobrar y sanar.

El sheriff insistía que solo buscaban a criminales cuando los diputados llamaban a las puertas. Tu perro esta ladrando muy fuerte. . Necesito hablar contigo. ¡Abran la puerta! En otra casa decían, Hay un refrigerador ubicado ilegalmente en el patio. Necesito hablar contigo. ¡Abran la puerta!

Cuando los residentes abrían la puerta en ambas casas y las de más de una docena, la pregunta en realidad llegaba a ser, ¿Tienen papeles? Cuando las familias – principalmente los padres – no pueden producir documentos, son arrestados, son puestos en espuelas, y llevados a la Patrulla Fronteriza. En aquellas casas en donde los padres tienen niños ciudadanos de los EE. UU., los niños se quedan huérfanos.

No maltratarán ni oprimirán a los extranjeros, ya que también ustedes fueron extranjeros en tierra de Egipto. No harán daño a la viuda ni al huérfano. Si ustedes lo hacen, ellos clamaran a mí, y yo escucharé su clamor, se despertará mi enojo y a ustedes los mataré a espada; viudas quedarán sus esposas y huérfanos sus hijos. (Éxodo 22:20-23)

Al ir a la guerra en Irak, el Presidente Bush, con resoluciones de apoyo del Senado y de la Cámara de Representantes, le dijo al pueblo Americano que el ir a la guerra se justificaba porque los EE. UU. iba a liberar a un pueblo y a construir una democracia. Este fin se justificó con la pérdida de mas de 4,000 vidas estadounidenses y decenas de miles de vidas Iraquíes. Los heridos y los mutilados de ambos países son casi mas que los que se pueden contar y los miles de millones de dólares que se han gastado es alucinante.

¿Cómo es posible justificar el hacer guerra en nombre de la liberación de un pueblo en el otro lado del mundo mientras al mismo tiempo se hace guerra con personas indocumentadas aquí en nuestro país? ¿Qué es exactamente de los inmigrantes

indocumentados que merece el que se acorralen como animales, destrozando familias, descuidando totalmente sus necesidades básicas humanas, y tratándolos como enemigos amenazantes.

Ha habido un esfuerzo consciente y calculado, bien organizada que convierte la palabra inmigrante a algo odioso (anatema). Las personalidades de los medios de comunicación como Lou Dobbs de CNN, Bill O’Rielly de Fox, el anfitrión de radio Rush Limbaugh y grupos como losMinutemen han sido incansables en su diseño intencional de hacer al pueblo estadounidense tenerle miedo y resistir al inmigrante. Y la verdad es que han tenido gran éxito en voltear al público contra su propia heredad – una nación de inmigrantes.

Para lograr esto, por los últimos cinco a diez años, han dependido en una letanía de alegaciones y juramentos contra los inmigrantes: Inmigrantes indocumentados nos quitan los trabajos. Deprimen los salarios. Trabajan sin dar cuenta de sus salarios para así no pagar impuestos. Incrementan el número de crímenes. Usan servicios educativos y sociales que nuestros impuestos soportan. Quebrantaron la ley cuando entraron ilegalmente a los EE. UU. Son responsables por el narcotráfico a los EE. UU. No quieren aprender Inglés o integrarse a la cultura estadounidense.

Aunque ha habido estudios serios que demuestran que los 12 millones de inmigrantes indocumentados actualmente en los EE.UU. son una ganancia para los EE. UU. y en realidad disputaron cada una de las alegaciones nombradas arriba, todavía aquellas se aceptan como verdades indisputables. En California y en Colorado, los agricultores cuyos cultivos se están perdiendo por falta de trabajadores que los cosechen, inundan a los políticos con sus súplicas. No hay trabajadores para trabajos que supuestamente los trabajadores indocumentados les estaban quitando a los ciudadanos y residentes estadounidenses. En muchas industrias, los inmigrantes indocumentados llenan puestos que ciudadanos y residentes legales no toman. Y los estudios muestran que al tomar empleos con bajos sueldos y trabajos de mano de obra no calificados, los trabajadores indocumentados en realidad elevan los salarios de los trabajadores – usualmente los ciudadanos y residentes estadounidenses – en el siguiente rango de la escalera de empleo. Y la mayoría de los trabajadores indocumentados están trabajando legalmente, es decir, pagan impuestos sobre la renta, seguro social, impuestos, e impuestos de Medicare. Manejan coches, rentan apartamentos o compran casas y hacen compras en las tiendas y así pagan los mismos impuestos de gasolina, de propiedad, y de compras lo mismo que lo que pagan todos los demás. Los estudios consistentemente muestran que las vecindades compuestas de nuevos inmigrantes tienen la mas baja tasa de criminalidad de comunidades en los EE. UU. ¿No es comprensible que los inmigrantes indocumentados lógicamente quieran evitar llamarse la atención a si mismos? Igualmente, los estudios muestran que los inmigrantes indocumentados son los que menos hacen uso de servicios de salud y sociales. Y más significante, Allen Greenspan, ex Presidente de la Reserva Federal, hizo notar que muchos inmigrantes indocumentados entran a los EE. UU. en la mejor edad de productividad y por lo tanto, hacen a los EE. UU. el beneficiario de una fuerza de labor que no invirtió ni un centavo en crear.

La pobreza en México y en Centro América causan a muchos que inmigran. La expansión económica de los pasados veinte años ha creado millones de trabajos que piden por más trabajadores que los que hay disponibles en los EE. UU., creando un factor de atracción para la inmigración. Los beneficiarios de estas fuerzas de teje y maneje son los estadounidenses. Durante los pasados veinte años, los EE. UU., sus habitantes y su economía, han sido extremamente bien servidos por los millones de trabajadores indocumentados.

Michael Chertoff, Secretario del Departamento de Seguridad Nacional ha puesto a todo al país por notificado – en la ausencia de la reforma de inmigración, nos vamos a salir de la crisis de inmigración no obstante que tan feo llegue a ser – y se va a poner feo así como abusivo, cruel y pecaminoso. La política y la ley han criminalizado la inmigración. ¿Apoyaría los EE. UU. a países vecinos que criminalizaran a los refugiados Iraquíes que huyen de la violencia horrorosa en Irak? ¿Apoyaría los EE. UU. el que los refugiados que huyen de el Sudan se consideren criminales? En la mayoría de casos, la inmigración es una respuesta fenómeno a la violencia, la guerra, la instabilidad política y/o la pobreza económica. Y que no haya ninguna ilusión sobre la violencia que es la pobreza.

No es fácil para un individuo ciudadano en los EE. UU. creer que la crisis de inmigración no lo involucra a él. Pero cada vez que se destroza una familia nos debemos preguntar: ¿En nombre de quien se está haciendo esto? Cuando se alza el grito de un extranjero a Dios, como lo es, ¿con quién va a tratar Dios? No maltratarán ni oprimirán a los extranjeros, ya que también ustedes fueron extranjeros en tierra de Egipto.

 

About michael connor

Word Press / front end developer Crossfit Level 1 Trainer White Water Rafting Guide
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